Queda perfecta para decorar el colgador de llaves del pueblo, donde abundan cuervos, urracas... y buitres. El motivo principal ocupa bastante poco, y como el espacio disponible era muy alargado, decidí rellenarlo con una de las dos cenefas que el gráfico propone para bordar arriba y abajo, pero a derecha e izquierda.
El marco, que era de madera algo anaranjada, lo pinté previamente con Chalk Paint sobrante de pintar los muebles de cocina. El bordado lleva simplemente un fino acolchado con guata adhesiva, y ya está.



