Me encantan las
telas y bordados japoneses. Y de entre ellos, descubrí recientemente
la técnica del sashiko, que es en realidad una técnica de
acolchado, de la que podéis obtener muchísima información en la
web, por ejemplo en alguna de estas páginas:
Los motivos
seguidos para lo que fue el acolchado en su origen han acabado
transformándose en bonitos bordados geométricos de líneas limpias
y sencillas. Aunque si bien su aspecto es sencillo, su ejecución no
lo es tanto, porque hay que tener en cuenta ciertas premisas que no
siempre resultan fáciles. En estas otras direcciones tenéis
tutoriales bastante visuales de la técnica correcta.
Y motivos gratuitos en esta otra dirección.
Como todo, la
manera de aprender y mejorar es practicar: en mi caso, eso
significa lanzarse al ruedo casi directamente, porque me aburre practicar sin un objetivo inmediato y necesito pensar en un acabado para animarme. Así que para empezar
con la técnica he hecho esta funda de móvil para mi hermana,
utilizando para el interior una tela japonesa en este color tan
bonito que me recuerda al aceite de oliva; y para el exterior el
acolchado en sashiko, utilizando 3 cabos de hilo mouliné del mismo
color sobre una tela azul marino de composición desconocida (tengo
un retal como para cubrir la torre Eiffel).
Nunca había
utilizado una de estas boquillas. La forma de trabajar es igual que
para otros monederos de boquilla, en mi caso he hecho un estuche
rectangular plano. Primero acolché la pieza con la que haría la
parte exterior, uniendo la tela azul marino a una capa finita de
guata. Con esa pieza confeccioné la funda rectangular exterior,
cerrando solo el lado corto inferior. Luego cosí el interior de la
funda usando solo la tela japonesa, cerrando también el mismo lado
pero dejando una pequeña abertura para girarla. Hecho esto, metí la
funda exterior dentro de la interior, teniendo en contacto los dos
lados del derecho. Por último, cosí juntas las dos fundas por el
borde, dando la vuelta al conjunto a través de la abertura dejada en
la funda interior, metiendo la funda interior en la exterior y
planchando bien. Este es el momento en que se hilvana y cose la
boquilla.





