Después de casi un año, he vuelto a probar con el tema del bricolaje. El resultado es esta caja para guardar de forma ordenada los trucos de magia de Héctor. Para ello he partido de una maletita de madera sin tratar, desmontando previamente las bisagras, el cierre y el asa. La he pintado de negro con pintura acrílica, y por dentro le he hecho compartimentos de cartón revestidos con tela de encuadernar de color rojo.
Por último, con algunas imágenes de estilo "vintage" he decorado el exterior, dando después dos capas de látex incoloro. Esta es la cara delantera:
Esta la trasera:
Y esto el interior:
Y así ha quedado el instrumental de mi mago favorito. Aunque, en realidad, para hacer magia Héctor no necesita ningún objeto: solo con una sonrisa o un beso ya la consigue ¡abracadabra!