¡¡Ya está aquí mi estación favorita!!
miércoles, 23 de septiembre de 2015
domingo, 20 de septiembre de 2015
Las cartas a colibrí
¡Hola a todas! Hace muchas semanas que no aparecía por aquí, pero en casa parece estar todo aceptablemente en orden y la vuelta al cole ya está más que superada, así que estoy dispuesta a seguir con mis labores, mis publicaciones y mis visitas a vuestros blogs, que he tenido un poco abandonadas.
Os voy a ir enseñando las cosas que he hecho durante este verano, aunque son menos de las que yo hubiera querido. Empezaré por este regalo que combina cartonnage y costura, para la hija de mi amiga Esther. Balma siempre ha sido una niña con un gran amor por la justicia. Ya de más pequeña (puesto que todavía no es mayor) solía escribir cartas a todo aquel personaje que considerara que merecía un toque de atención, por más famoso o ilustre que fuera: así, en su día le manifestó al propio Rey su opinión sobre el hecho de que cazara un elefante en África, y a la infanta Leonor su deseo de jugar con ella algún día. También conversaba sobre el papel con gran soltura con los Reyes Magos, Papá Noel o cualquier otro personaje ficticio, como si fuera real, y se dirigía a cualquiera de ellos con total confianza, como si se conocieran de toda la vida.
Os voy a ir enseñando las cosas que he hecho durante este verano, aunque son menos de las que yo hubiera querido. Empezaré por este regalo que combina cartonnage y costura, para la hija de mi amiga Esther. Balma siempre ha sido una niña con un gran amor por la justicia. Ya de más pequeña (puesto que todavía no es mayor) solía escribir cartas a todo aquel personaje que considerara que merecía un toque de atención, por más famoso o ilustre que fuera: así, en su día le manifestó al propio Rey su opinión sobre el hecho de que cazara un elefante en África, y a la infanta Leonor su deseo de jugar con ella algún día. También conversaba sobre el papel con gran soltura con los Reyes Magos, Papá Noel o cualquier otro personaje ficticio, como si fuera real, y se dirigía a cualquiera de ellos con total confianza, como si se conocieran de toda la vida.
Como su madre veía que ciertas misivas tenían un destino un tanto complicado, inventó un colibrí que llevaba sus cartas y en ocasiones traía respuestas, que siempre satisfacían a Balma. El colibrí era el mensajero que podía llevar los escritos de Balma allá donde ella imaginara, incluso a ese mundo de fantasía que solo pertenece a los niños.
Aunque el colibrí hace ya algún tiempo que no trabaja, he decidido regalarle a Balma esta caja para su correspondencia, que le recuerde siempre esa voluntad de restablecer el orden alterado, siempre con el arma más eficaz y más pacífica: la escritura. La caja tiene forma de libro y contiene dos bolígrafos, sobres en dos tonos de azul y dos cuadernos.
La he forrado con lino rústico grueso por fuera y con tela de encuadernar por dentro. El colibrí está bordado sobre lino natural con hilo mouliné de algodón, y el resto de aplicaciones están hechas con tela de algodón para patchwork.
En uno de los cuadernos he aplicado su inicial en tela adhesiva.
Al segundo le he puesto una funda con un motivo parecido al de la tapa de la caja. Lamentablemente no recuerdo de dónde saqué los gráficos de los colibrís, que formaban conjunto con otros dos.
Y como su orden de colores favoritos no está todavía muy claro, he puesto los dos: azul y fucsia.
¡Que la disfrutes, Balma!
lunes, 6 de julio de 2015
Monederos para gente valiosa
Los monederos de boquilla metálica son una labor agradecida y resultona, que se hace rápido (bueno, si no se te tuerce el proceso y acabas haciendo el equivalente a cuatro monederos por querer experimentar). Me gusta buscar tutoriales en internet, siempre me sorprende la amplísima variedad de patrones que se pueden encontrar para hacerlos de distintas formas y tamaños.
Me gustaría probar a hacerlos todos, pero desgraciadamente no puedo dedicar tanto tiempo. Sin embargo, de vez en cuando hago uno nuevo, y lo que más me gusta es elegir las telas y los complementos para personalizarlo y regalarlo. No siempre me salen a la primera porque hasta ahora los hago pequeñitos y no tengo mucha habilidad, pero para mí es la única forma de conseguir aprender.
Estos que os enseño han sido para regalar a personas que me importan y a las que quería hacer un detallito.
Para una compañera de trabajo:
Para una amiga de mi hija y para su mamá:
Me gustaría probar a hacerlos todos, pero desgraciadamente no puedo dedicar tanto tiempo. Sin embargo, de vez en cuando hago uno nuevo, y lo que más me gusta es elegir las telas y los complementos para personalizarlo y regalarlo. No siempre me salen a la primera porque hasta ahora los hago pequeñitos y no tengo mucha habilidad, pero para mí es la única forma de conseguir aprender.
Estos que os enseño han sido para regalar a personas que me importan y a las que quería hacer un detallito.
Para una compañera de trabajo:
Para una amiga de mi hija y para su mamá:
Con este post aprovecho para desearos feliz verano a todas. ¡Que paséis unas buenas vacaciones!
martes, 23 de junio de 2015
La funda de mi máquina
Hoy os voy a
enseñar mi última creación, salida de las clases de patchwork a
las que voy todos los martes con mucha alegría. Aplicando diversas
técnicas que quería aprender, me he hecho una (en mi opinión)
estupenda funda para la máquina de coser.
Mi máquina
de coser traía una, bastante triste y decaída, hecha de una especie
de fliselina muy finita de color gris. Con esa funda sacamos el
patrón de la nueva, y con la ayuda de mi profe Noemy, de La Papallona, la diseñamos utilizando varias técnicas en distintos bloques. Aquí os los muestro:
El cuerpo principal está hecho a rayas, acolchando según se cose, con estas telas tan bonitas cuyo nombre no registré en su momento, llenas de flores de lavanda y mariposas, y otras que elegí para que coordinaran con ellas. Y además son en lila y verde ¡otra vez!, no lo hago adrede, pero no me puedo resistir a esa combinación... En la parte delantera, el bloque central es un bordado a punto de tallo, cadeneta y pespunte, con esta máquina de coser tan coqueta y los mismos colores.
A un lado del bordado, un bloque con un molinillo, un poquito en 3D, rematado con un botón.
Al otro lado, otro molinillo pero hecho con piezas triangulares.
Ahora vamos con los laterales: en uno de ellos he hecho un bolsillo grande, decorado con hexágonos hechos con paper piecing.
Y en el otro, una flor log cabin, que me ha quedado un poquito rara, pero bueno, las flores son así, tienen vida propia. El tallo está bordado a punto de tallo, las hojitas aplicadas, y la mariposa también. La maceta en realidad es un bolsillo pequeño donde pondré las tijeras.
domingo, 14 de junio de 2015
Escritorio
De tanto en tanto la fiebre del cartonaje me ataca y tengo que ofrecerle alguna víctima para que se pase, aunque sea por una temporada. El día que vi este escritorio en el libro "Cartonnage" de Dominique Augagneur, ya supe que se lo tenía que hacer a mi sobrina Irene ¡es tan bonito!. Pero no había tenido ocasión, y además últimamente me cuesta bastante terminar lo que empiezo porque estamos de reformas en casa y reina el caos por doquier, además de que el tiempo libre se ha reducido sensiblemente. Sin embargo, me propuse terminarlo para su comunión y lo conseguí ¡el día antes!.
Es de esos objetos totalmente personales, para tí sola, donde se pueden guardar todos los secretitos que una niña de 9 años puede tener (yo recuerdo que a esa edad, y hasta mucho después, me encantaban todos los artículos de papelería bonitos: lápices, sobres y papel para escribir cartas, cuadernos...).
Para que quede claro clarísimo que es personal, le he puesto el nombre bordado a punto de cruz y de margarita.
Y como su color favorito es el lila, ahí lo tenemos. Lo que pasa es que nunca me puedo resistir a coordinar el lila con verde...imagino que eso no será problema para la destinataria. Para el interior puse algunos artículos de papelería en los dos colores.
¡Me encanta cómo ha quedado, y mucho más podérselo regalar!
El escritorio tiene de todo: estantes, una superficie para escribir, un plumier y un lazo para cerrarlo todo.
Para que quede claro clarísimo que es personal, le he puesto el nombre bordado a punto de cruz y de margarita.
Y como su color favorito es el lila, ahí lo tenemos. Lo que pasa es que nunca me puedo resistir a coordinar el lila con verde...imagino que eso no será problema para la destinataria. Para el interior puse algunos artículos de papelería en los dos colores.
¡Me encanta cómo ha quedado, y mucho más podérselo regalar!
martes, 26 de mayo de 2015
Bolsitas para la maleta
Lucía se va de viaje de fin de cole, ¡el momento tan esperadísimo ya ha llegado! Además con todo lo que representa: es la primera vez que se va fuera de casa tantos días sin nosotros (snif), para pasar cuatro días de total diversión, cosa por otra parte perfectamente merecida después de seis años de gran aplicación escolar (toquemos madera). Como delegación diplomática mía, la mando al mundo exterior con estos saquitos para la maleta.
Este para un par de zapatos. La zapatilla aplicada ha sido todo un reto, tiene hasta los ojales para pasar el cordón, y las costuras están bordadas a punto de tallo y de pespunte.
Y otro para la ropa interior:
Como base, para conseguir un conjunto que coordinara con el color de la maleta, he hecho unas franjas diagonales con distintas telas coordinadas, todas a topos pero en distintos tonos de marrón.
Y ahora, ¡bon voyage!
Este para un par de zapatos. La zapatilla aplicada ha sido todo un reto, tiene hasta los ojales para pasar el cordón, y las costuras están bordadas a punto de tallo y de pespunte.
Y otro para la ropa interior:
Como base, para conseguir un conjunto que coordinara con el color de la maleta, he hecho unas franjas diagonales con distintas telas coordinadas, todas a topos pero en distintos tonos de marrón.
Y ahora, ¡bon voyage!
martes, 5 de mayo de 2015
Desfile de llaveros
Los llaveros pueden ser la excusa para hacer pequeñas labores pensando en la persona a la que van dirigidas o en las llaves que van a custodiar. Aquí tengo varios para enseñaros, que he hecho en un breve periodo de tiempo. El primero para mi hermana, con una libélula comprada en la Feria Creativa, y un corazón bordado sobre el lino sobrante de esta labor. Es un color muy curioso y me encanta, aunque el bordado no llega a resaltar demasiado en la foto, al natural sí se ve. La libélula va fijada con un tramo de macramé hecho con hilo grueso de algodón y un botón de madera en forma de flor.
Este otro ha sido para mi marido, ya que tenemos una casita en un pueblo de montaña que vamos a empezar a reformar, y me hacía ilusión hacer un llavero para cada uno. La base es un adorno de navidad (la seta), el resto (cintas, botón de madera y demás) lo he añadido yo.
Yo también tengo que entrar en mi casita, así que este es para mí. El trabajo ha sido muy simple, el colgante de la casa ya lo tenía y solo le añadí la cinta, los madroños y el botón de madera.
Y este, que también ha sido para mi hermana porque hice dos versiones y se quiso quedar las dos, le servirá como adorno para un bolso. Es una bola de madera adornada con un lazo y una perla, y un pequeño biscornu con su inicial bordada, que lleva la misma perla y cuelga de la anilla con una cinta de terciopelo marrón. Las perlas son recicladas de un objeto no identificado que tenía en mi caja de los tesoros.
Espero que os gusten.
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